Paludario
Acuario que combina una zona acuática sumergida con una zona terrestre emergida. Recrea ambientes de selva tropical, riberas fluviales y manglares.
Explicación detallada
El paludario es un híbrido entre un acuario y un terrario. Se divide en una zona acuática, con peces, plantas sumergidas y gambas, y una zona emergida, con plantas terrestres, musgos, madera y, a veces, pequeños anfibios o reptiles.
El atractivo del paludario reside en la recreación de ecosistemas completos: la orilla de un río amazónico con plantas emergidas, raíces que descienden hasta el agua, peces que nadan debajo y ranas que trepan por encima; o un manglar tropical con raíces de mangle parcialmente sumergidas.
Su construcción requiere más planificación que la de un acuario tradicional. La estructura del paisaje emergido se realiza con espuma de poliuretano expandida, malla de fibra de vidrio y sustrato para plantas epífitas y musgos. Debe garantizarse la estanqueidad de la zona sumergida.
Las plantas emergidas crecen mucho más deprisa que las sumergidas porque tienen acceso directo al CO2 atmosférico. Los helechos (Microsorum, Asplenium), los musgos tropicales (Taxiphyllum, Vesicularia), las plantas epífitas (Tillandsia, Bromeliaceae) y las trepadoras (Pothos) son opciones habituales.
La zona acuática funciona como un acuario normal. Puede albergar pequeños peces tropicales, gambas y caracoles. La filtración puede integrarse en la estructura mediante un sistema de cascada en el que el agua fluye desde la parte superior hacia abajo y crea el efecto de un arroyo.
La humedad de la zona emergida es fundamental. Una cubierta parcial o un sistema de nebulización mantienen el 80-95% de humedad que necesitan las plantas tropicales.
El mantenimiento combina el de un acuario y un terrario. La zona acuática requiere cambios de agua y pruebas como un acuario normal. La zona emergida exige poda, nebulización y control de plagas terrestres.