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Aclimatación

El proceso de adaptación gradual de peces e invertebrados a los parámetros del agua del nuevo acuario. Omitir la aclimatación puede provocar un choque osmótico mortal.

Explicación detallada

Cuando compras un pez nuevo, el agua de la bolsa tiene unos parámetros distintos de los de tu acuario: el pH, la temperatura, la salinidad y la dureza pueden diferir bastante. El paso brusco de un agua a otra provoca un choque osmótico que puede matar al pez en pocas horas.

El método más sencillo es la flotación: se deja flotar la bolsa cerrada en el acuario durante 15-20 minutos para igualar la temperatura. Después se abre y se añade un poco de agua del acuario cada 5 minutos durante 30-40 minutos. Por último, se traslada el pez con un salabre sin verter en el acuario el agua de la bolsa.

El método por goteo (drip acclimation) es más preciso. Se vacía la bolsa en un cubo y se deja gotear agua del acuario dentro mediante un tubo regulado a 2-3 gotas por segundo. Se continúa hasta triplicar el volumen original, lo que requiere aproximadamente 1-2 horas. Este método es obligatorio para los invertebrados marinos (gambas, cangrejos, erizos y estrellas de mar), que son muy sensibles a las diferencias de salinidad.

Por lo general, los corales solo se aclimatan a la temperatura y a la luz. Se colocan en la zona baja del acuario y se van subiendo gradualmente a lo largo de varias semanas.

Los peces recién aclimatados deben dejarse tranquilos. No deben exponerse a luces intensas ni recibir alimento durante las primeras horas. Si es posible, se apagan las luces del acuario la noche en que se introducen.

Nunca debe aclimatarse un pez que esté visiblemente enfermo. Si se observan puntos blancos, aletas erosionadas o un comportamiento anómalo dentro de la bolsa, es preferible ponerlo directamente en cuarentena.

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