Sustrato (fondo)
El material que cubre el fondo del acuario. Influye en la estética, la química del agua, el crecimiento de las plantas y el bienestar de los peces.
Explicación detallada
La elección del sustrato no es solo estética. El tipo de fondo influye en el pH, el KH, el crecimiento de las plantas y el comportamiento de los peces.
En los acuarios marinos, las principales opciones son la arena coralina (aragonita) y la arena viva. La aragonita libera carbonato de calcio y mantiene estable el pH. La granulometría ideal es de 1-2 mm: lo bastante fina para ofrecer un buen resultado estético, pero no tanto como para compactarse y crear zonas anóxicas. La capa no debería superar los 3-4 cm, salvo que se quiera crear un DSB (Deep Sand Bed) para la desnitrificación.
El bare bottom (fondo desnudo) es una opción popular en los acuarios de arrecife. Elimina el riesgo de que se acumulen detritos en el sustrato y facilita la limpieza. La desventaja es que se pierde un sustrato para las bacterias y la estética se resiente.
En los acuarios tropicales de agua dulce con plantas, el sustrato nutritivo es fundamental. Productos como ADA Amazonia, Tropica Aquarium Soil o JBL Manado aportan nutrientes a las raíces. Estos sustratos alofánicos reducen ligeramente el pH y el KH, lo que resulta perfecto para las plantas y los peces amazónicos.
La grava clásica (2-5 mm) funciona bien en acuarios sin plantas exigentes. Debe enjuagarse bien antes de utilizarla para eliminar el polvo.
Los Corydoras y otros peces de fondo con barbillones delicados necesitan arena fina y redondeada. La grava angulosa puede lesionar los barbillones y causar infecciones.
En los estanques, un fondo natural de grava gruesa es la mejor opción. Debe evitarse la tierra de jardín, que libera demasiados nutrientes.
No deben mezclarse sustratos con granulometrías muy distintas: el más fino siempre acabará debajo del más grueso por efecto de la gravedad.